En la década de los 80 la familia Padín-Garrido pone en marcha un pequeño proyecto empresarial para comercializar vino albariño en el creciente mercado regional, con el conocimiento y la experiencia acumulados a lo largo de los años produciendo su propio vino artesanalmente.
Galicia cuenta con una larga tradición vitivinícola que popularizaron los romanos con el cultivo de la vid, y posteriormente, el Camino de Santiago influenció en las técnicas de elaboración. Así, a pesar de haber exportado estos vinos a media Europa desde finales de la Edad Media, durante siglos, los gallegos tuvieron el privilegio de disfrutar de uno de los vinos blancos más apreciados en el mundo…